Energía Solar de Película Delgada Contra Cristalina

Siempre que hablamos de la energía solar de película delgada lo hacemos con mucha emoción, desde la instalación más grande de este tipo hasta que la podremos adaptar a nuestra ropa. Pero ¿cómo se compara la tecnología de película fina contra la tradicional cristalina? Una gran instalación en California podría tener la respuesta, con un sistema de cada uno colocados uno a lado del otro. ¿Cómo se estan comportando cada una de estas tecnologías?

La instalación de 1.6 MW, en el distrito de San Joaquín Irrigation, fue construida en dos etapas, una usando paneles de células cristalinas, y la otra usando paneles de película delgada. La idea es que las dos instalaciones puedan darnos datos de los distintos desempeños. Renewable Energy World lo explica de esta manera:

La tecnología de película fina le gana a la cristalina en lugares con mucho polvo, como el desierto o cerca de industrias que generen muchas partículas en el cielo. También son superiores cuando hay neblina frecuente, como en las costas. La razón, según explican, es la sensibilidad de las células de película fina a un espectro más amplio de la radiación solar, incluyendo regiones en el infrarrojo y el ultravioleta.

Las células de película fina también deben de desempeñarse mejor cuando el polvo cubre su superficie. Otra ventaja de la película fina es que se necesitan menos interconexiones entre las células, por lo que hay menos pérdida por calor en los días calurosos. Mediciones tempranas también señalan que los módulos delgados tienen un 10% más en capacidad de salida que los monocristalinos.

En resumen se puede decir que en condiciones nubladas o con mucho polvo las células de película fina producen más energía que la cristalina, además de costar entre 10 y 15% menos.

El único punto en contra, hasta ahora, es que necesitan entre un 10 y 15% más de espacio de tierra para generar la misma energía.