La Genética y los Biocombustibles

Un equipo de investigadores del Departamento de Energía de EE.UU. del Centro de la Ciencia (BESC) de la Bioenergia ha identificado el gen exacto que controla la capacidad de producción de etanol para ser usado como biocombustible en un microorganismo. “Este descubrimiento podría ser el eslabón perdido en el desarrollo de cultivos de biomasa que producen mayores concentraciones de etanol a costos más bajos”, explicó el centro en un comunicado de prensa reciente.

El descubrimiento del gen de la producción de etanol en el control de un microorganismo conocido como “Clostridium thermocellum” significa que los científicos pueden ahora experimentar con la alteración genética de las plantas de biomasa para producir más etanol.

Los métodos actuales para producir etanol a partir de un tipo de biomasa que se encuentra en los residuos agrícolas y el mijo requieren la adición de enzimas costosas para romper las barreras de la planta que guarda azúcares ricos en energía. Los científicos, incluidos los de BESC, han estado trabajando para desarrollar un enfoque más racional en el que a medida que los microorganismos producen sus propias enzimas que liberan los azúcares de la planta y provocan la efervescencia en el etanol en un solo paso. La identificación de este gen es un paso clave para hacer que el microorganismo produzca más etanol.

Aunque los científicos han estudiado el Clostridium thermocellum durante décadas, la base genética de su capacidad de tolerar altas concentraciones de etanol no se había determinado. En lugar de utilizar sólo una técnica o un método, el equipo de investigación que realizó el descubrimiento recurrió a varios expertos que abarcan varias disciplinas científicas para contribuir con un conjunto más amplio de análisis debido a la asociación con el BESC.

“El Departamento de Energía se basa en los descubrimientos científicos de sus laboratorios y centros de investigación para mejorar la producción de fuentes de energía limpia”, dijo el secretario de Energía de EE.UU., Steven Chu. “Este descubrimiento es un paso importante en el desarrollo de cultivos de biomasa que podría aumentar la producción de etanol, con menores costos de producción y ayudar a reducir nuestra dependencia del petróleo importado.”

El BESC está dirigido por el Laboratorio Nacional de Oak Ridge y es uno de los tres Centros de Investigación de Bioenergía DOE establecido por la Oficina de Ciencia del DOE en 2007. Los resultados del equipo fueron publicados en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias, y su invención ya está disponible para licenciar.