Sistemas Fotovoltaicos Conectados A La Red Eléctrica

Los sistemas fotovoltaicos se empezaron a instalar en forma acelerada en Japón en el año 2003; en 2004 en Alemania y un poco más tarde en España, Estados Unidos, Italia y Australia, por medio de programas gubernamentales. En el 2008 Alemania instaló 1.5 GWp y España 2.6 GWp; en el caso de Alemania cabe añadir que su recurso solar es escaso, al igual que su recurso petrolero.

Son sistemas muy sencillos, compuestos por: arreglo fotovoltaico, inversor de conexión a red y un wathorímetro para registrar la energía producida, son sistemas fiables, seguros y de casi nulo mantenimiento.

Los inversores de conexión a red son generadores de corriente que necesitan una tensión de referencia para poder funcionar. Esta tensión de referencia es proporcionada por la red eléctrica, si la tensión de referencia desaparece, el inversor se desconecta automáticamente.

En México, estos sistemas se están instalando más a menudo, ya que su costo ha bajado en más de un 30% en los últimos años y la energía convencional ha seguido su curso ascendente; ya se han instalado varios equipos de entre 100 y 500 kW, en breve será instalado en Acapulco un equipo de 1MWp.

El marco legal de estos equipos está perfectamente establecido, y se pueden instalar, en pequeña escala, hasta 30kWp y, en mediana escala, hasta 500kWp. La energía producida no se puede vender a CFE, debe ser consumida por el suministrador; los sobrantes son reconocidos pero se deben aplicar antes de un año, de no hacerlo se pierden.

El apoyo gubernamental a estos sistemas no es representativo, sin embargo, el FIRCO, dependencia federal de la SAGARPA, los apoya ampliamente, dentro de su programa de energía renovable.

El FIDE y el Gobierno del Distrito Federal ofrecen créditos blandos para la instalación de estos equipos. También existe un beneficio fiscal, que es la depreciación acelerada del equipo en el transcurso de un año.