¿Qué es el Shale Gas?

El shale gas, o gas esquisito, es un gas natural atrapado en “piedras” de esquisito. En la última década, la combinación de perforaciones horizontales y fracturas hidráulicas han permitido el acceso a grandes volúmenes de shale gas que antes no eran económicamente viables.

El gas shale y el Medio Ambiente

Se ha hablado mucho de los beneficios ambientales y económicos del gas shale, principalmente los económicos, ya que es muy barato extraerlo y distribuirlo; y si dice es hasta “ecológico”, porque producir energía a partir de este gas es mucho menos contaminante que generar la misma energía con carbón.

Pero la extracción y el uso de este gas natural puede afectar severamente el ambiente a través de fugas en la extracción, químicos y desperdicio hacía las fuentes de agua, las fugas de gases de efecto invernadero durante la extracción y la contaminación causada por el incorrecto procesamiento del gas. Uno de los retos para prevenir esta contaminación es que la extracción del shale gas varía mucho de un lado a otro, inclusive en diferentes pozos del mismo proyecto; un proceso satisfactorio para reducir la contaminación en una extracción puede no servir de nada en otro.

El principal gas de efecto invernadero que produce el shale gas es el metano. Recientes estudios han mostrado que el potencial de calentamiento global (GWP) del metano es hasta 120 veces mayor que el dióxido de carbono en un periodo de 20 años, y hasta 33 veces mayor en un periodo de 100 años.

Otro estudio del 2011 dice que la producción de electricidad usando shale gas es tan contaminante que la producción de electricidad con petróleo o carbón si tomamos todo el ciclo de vida de las fuentes de energía.

El gran punto a favor del gas shale es su aspecto económico, ya que en el 2011 se calculó que el mercado global de este gas alcanza los $26.66 mil millones de dólares, aspecto que lo ha hecho muy popular.