Utilizando Acero En La Construcción…De Paneles Fotovoltaicos

Todos pensamos en el acero como un material poderoso, resistente, insuperable y casi insustituible; diseñado para soportar el paso del tiempo pero jamás lo imaginamos como un material ecológico o capaz de hacer algo para mejorar el medio ambiente… Hasta ahora, porque la empresa ArcelorMittal, la mayor siderúrgica mundial, ha presentado un producto que promete revolucionar el mundo de la construcción, el de la arquitectura y sobre todo el de la energía solar fotovoltaica.

¿Qué es?

Se trata de BIPV, una capa de acero con propiedades optoelectrónicas que se utiliza directamente sobre un sustrato de acero que sirve como semiconductor para almacenar energía proveniente de la radiación solar; en pocas palabras, se trata de una célula fotovoltaica hecha de acero y que se ha conseguido gracias a la indiscutible experiencia de ArcelorMittal en el área de la metalurgia y de las estructuras de acero para techos y fachadas.

Con este modelo la empresa ArcelorMittal tratará de hacer del acero una parte fundamental de las células fotovoltaicas que utilizan una segunda capa más fina para maximizar su capacidad para recolectar la luz solar; este tipo de células o paneles fotovoltaicos son llamados de segunda generación.

Con un proceso ecoamigable

Pero las buenas noticias no terminan aquí ya que de acuerdo a sus desarrolladores, las nuevas células fotovoltaicas de acero serían no solo más eficientes para recolectar calor sino también serían producidas con métodos mucho más limpios y ecológicos que los utilizados para producir las células fotovoltaicas tradicionales de vidrio.

La recompensa de proteger el medio ambiente

Es tal el futuro de este proyecto que la parte de su programa de investigación enfocada al desarrollo de paneles fotovoltaicos para los techos de las construcciones ha sido reconocida por la Comisión Europea como parte de su programa LIFE + que apoya el desarrollo de la energía solar, la reducción de gases de efecto invernadero relacionados con la producción de paneles solares así como a las empresas que promueven el reciclaje.

La prueba de fuego

Ahora ya solo falta ver los alcances reales del proyecto ya que un prototipo del producto será diseñado, instalado y monitoreado durante cuatro años con el objetivo de demostrar la viabilidad de captar, almacenar y producir energía a través de paneles fotovoltaicos de acero.

En caso de que este periodo de prueba arroje resultados positivos estaríamos ante una posibilidad real de comenzar a construir edificaciones que no solo serían capaces de auto abastecerse de energía; sino además que no necesitarían materiales ajenos a los de una construcción tradicional para hacerlo y esto en definitiva puede llevarnos al siguiente nivel de la arquitectura y la urbanística; en donde cada construcción puede ser autosustentable y verdaderamente inteligente.