Un aire acondicionado que funciona con energía solar

No sólo su función sino también el nombre elegido es bastante llamativo: Frío Solar. Gracias a este producto podemos pensar que el sol no sólo genera calor, sino también, ayuda a refrigerar un ambiente. La climatización solar consiste en usar el calor que se obtiene de esta fuente renovable para generar, paradójicamente, frío. Es perfecto para normalizar la temperatura de las viviendas en los días de verano.

También permite obtener agua caliente sanitaria todo el año, con un sistema de calefacción cuando las temperaturas son más bajas y gracias a la climatización del agua de una piscina. Esta tecnología se basa en el almacenamiento de energía en sales minerales, extrayendo la mezcla con agua.

La máquina, ClimateWell 10, almacena energía del sol de forma ilimitada y posteriormente la transforma en frío o en calor. La clave de su sistema es que cuenta con 30 m2 de paneles térmicos que pueden cubrir la demanda de refrigeración de una casa familiar de 150 m2.

La instalación lleva tres circuitos internos. La fuente térmica dispone de 18 paneles; el sistema de distribución de aire acondicionado para calentar o refrigerar se realiza con la tecnología climatización Invisible Uponor, totalmente automático para que pueda funcionar tanto en invierno como en verano. Cuenta con termostatos Radio Control System que ajustan los parámetros ideales de temperatura interna según el clima, la época del año, la humedad ambiente, etc.

La instalación consta de un circuito de captación de energía solar o biomasa; una máquina de absorción que almacena energía térmica que se puede usar cuando es necesario; un circuito de distribución con sistemas radiantes en el suelo o el techo y un circuito de disipación, que permite “entregar” el calor a una piscina, por ejemplo o también para un intercambiador geotérmico o aerotermo.

Un aire acondicionado que funciona con energía solar